Estampa Popular y el lenguaje visual-textual como herramienta de denuncia

25 abril, 2011 No Comments

La protesta y la denuncia siempre han establecido lazos de complicidad con las disciplinas artísticas. La ilustración en prensa, los carteles soviéticos, las vanguardias o los grabados goyescos son sólo unos pocos ejemplos que ponen de relieve la estrecha unión que hay entre protesta y expresión, donde lo visual y lo textual se convierten en herramientas de denuncia.

Zamorano

En la España de los años cincuenta, un grupo de artistas persigue una notable proyección social a través de grabados de contundente contenido político que evidencian su postura: la lucha contra la dictadura franquista. El nacimiento de Estampa Popular, al igual que otros grupos artísticos bajo el mismo contexto, se define por un descontento generalizado que atañe a vencedores y vencidos de la Guerra Civil, insatisfechos por la feroz represión intelectual que se respiraba en cada esquina.

Ante un “silencio” aparente y asfixiante, se atisba un murmullo de lecturas clandestinas, representaciones con acentos de crítica social, composiciones poéticas de un Blas de Otero o Gabriel Celaya conmovedores, o unas artes plásticas de estética contundente de la mano de Canogar, Tàpies o Millares. Se trata, por tanto, de una doble postura (que muchos entienden como doble moral) donde, ante una convencida oposición a la dictadura, existe la incapacidad de una expresión abierta y directa.


Palacios

La intención de Estampa Popular no se limita a exponer su disconformidad ante la represión política de su tiempo (siendo carne de cañón de la censura); lo interesante radica en el alcance de sus obras y los medios empleados con tal objetivo.

Alcacer

Primordialmente había que llegar a todos los rincones de la sociedad española, lo que explica el empleo del grabado por tratarse de un recurso barato y de gran difusión. Del mismo modo, estamos ante un arte que pretende dar respuesta a una situación inminente, exigente con el tipo de composición y código artístico, que no puede esconder su actitud de compromiso; es necesario un tipo de expresión acorde al contenido crítico (eficaz y de rápida comprensión), lo que hace del mensaje gráfico el recurso idóneo para estos fines. La suma de todos estos factores modela un tipo de lenguaje plástico que comparte muchas de sus características formales con el lenguaje visual-textual del cómic: dibujos muy esquemáticos que en ocasiones son deformados hasta alcanzar la caricatura, tintas planas, formas concisas muy próximas al signo, fácil comprensión del mensaje, etc.; sin embargo, el inventario iconográfico de nuestro grupo recurre a obreros, labradores, presos y condenados como protagonistas de escenas represivas, huelgas, torturas o ejecuciones.

Alcacer

Los principios que defendía Estampa Popular (fundada en Madrid en 1959), fueron seguidos en las distintas ciudades españolas por artistas que fundaron su propia Estampa Popular (por ejemplo la andaluza o la vizcaína). Entre los miembros madrileños cabe destacar a José García Ortega, Pascual Palacios Tárdez, Manuel Ortiz Valiente, Ricardo Zamorano, Luis Garrido, Francisco Mateos, Manuel Calvo o Francisco Álvarez, entre otros, a los que se suma Antonio Saura que intervino puntualmente. La obra de José Antonio Alcácer expresa perfectamente todo lo dicho hasta ahora, concretamente en El cartel del crimen (1964) donde nos encontramos con seis composiciones a modo de viñetas en las que se expone de forma secuencial y esquemática la ejecución de un crimen y su posterior ajusticiamiento con el garrote vil (en el que no falta la presencia de la iglesia); este mismo autor es capaz de llegar a sintetizar de manera magistral un mensaje contundente en Represión (1964), donde cuatro imágenes empujan al espectador a reconstruir la denuncia de una realidad opresiva. Otro caso es Pascual Palacios Tárdez con su pieza Chabolas (1960), o Ricardo Zamorano, este último con una composición (Sin título) plenamente combativa.

Conocida la herencia del Expresionismo Alemán, la estampa no era un soporte artístico desconocido, y menos en situaciones políticas de estas características; prueba de ello es que fue el principal medio de expresión en el México revolucionario, lo que explica que Estampa Popular lo recupere en un contexto como el de la dictadura franquista, en el que el pueblo tiene ahora la palabra.

Catálogo de la exposición Estampa Popular de Madrid. Arte y política (1959-1976). Museo Municipal de Arte Contemporáneo de Madrid. Madrid, 2006.

, , , , , , , , , análisis&reflexión ___o/|||, Desván, Mzn Comicteca, Pasado el mañana

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